sábado, 30 de junio de 2012

Ello

Estamos en plena competición de la Eurocopa de Fútbol; en un anuncio televisivo, Iker Casillas lo detiene todo con tan solo mover su mano, excepto un determinado automóvil, que le ignora y sigue su camino. Al final, se ve al portero madrileño conduciendo el vehículo y su propia voz en off afirma: "Si no puedes con ello, únete a él".

Los conocimientos gramaticales del publicista son un auténtico atropello.

martes, 19 de junio de 2012

El editor en equipo

Un amigo editor, recién fichado por uno de esos megagrupos que conciben la publicación de libros como una expendiduría de churros, me confesaba hace algunos años sus perplejidades: “Es algo alucinante. Nos pasamos el día entero reunidos. Primero una reunión con los responsables del marketing, para diseñar la estrategia publicitaria del inminente best-seller. Después, una reunión con los distribuidores, a quienes tratamos de convencer de que ese best-seller va a ser la caraba. Tras un pequeño refrigerio, nos reunimos con los comerciales, explicándoles los trampantojos y embelecos que deben emplear para camelar a los libreros y colarles el bodrio en cuestión. Hacia el final de la mañana, el jefazo nos convoca en su despacho, para que le rindamos cuentas sobre lo acaecido en las anteriores reuniones. Y así un día tras otro. A la semana siguiente publicamos otro best-seller y se repiten las mismas reuniones, en las que se vuelven a diseñar las mismas estratagemas archisabidas. Lo más chocante es que mis compañeros se comportan como si todo les pillase de nuevas, como si fuera la primera vez que pronuncian esas palabras gastadas que repiten por enésima vez. Acatan con una naturalidad pasmosa su condición de peones en una representación ritual, e incluso han llegado a desarrollar un hábil virtuosismo, consistente en remolonear por los pasillos, entre reunión y reunión, para no tener que pisar los despachos. Cuando me ficharon, pensé que mi trabajo consistiría en leer libros y proponer la publicación de los que hallara más interesantes; ahora he comprendido que esa labor se deja en manos de las agentes que nos venden sus maulas, o de las dotes adivinatorias de mis subalternos. Mi cometido consiste, pura y simplemente, en reunirme. Y ahora me disculparás, porque tengo que asistir a una convención de editores. Mi vida, chico, parece una novela de Kafka, pero en versión gilipollas”.


(Juan Manuel de Prada, 2002)

La invención del fuego

Leía Crónica del Pleistoceno, un libro de Roy Lewis publicado por Anaya & Mario Muchnik en 1994, pero cuya edición original en inglés databa de 1960. Es una fábula en la que el autor hace una descripción humorística de cómo era la vida cotidiana en la prehistoria. En un momento dado, en las primeras páginas, un personaje le pregunta a otro: “¿Cuánto hace que juegas con el fuego?”, a lo que este responde: “Oh, lo descubrí hace meses. ¿Y sabes, Vanya? Es de lo más fascinante. Las posibilidades son estupendas. Quiero decir que es tanto lo que puede hacerse con él…Mucho más que una simple calefacción central, aunque ese no deja de ser un gran paso adelante. Apenas si he comenzado a descubrir sus aplicaciones. Pero solo consideremos el humo: aunque no lo creas, asfixia a las moscas y mantiene a los mosquitos alejados. ¡Claro que el fuego es una cosa engañosa! Difícil de llevar con uno, por ejemplo. También tiene un apetito voraz: come como un caballo. Propenso a ser malévolo, causa un escozor peligroso si no se tiene cuidado. Y es realmente nuevo; abre una perspectiva positiva de…”

Llegado ahí en la lectura, cambié la expresión fuego por libro electrónico y me parecía la misma cosa: los titubeos iniciales del descubrimiento son semejantes, las ventajas y desventajas del hallazgo.

El relato ahí luego se ponía jocoso: “Pero de pronto el tío Vanya lanzó un fuerte chillido y comenzó a saltar sobre un pie. Yo había observado con gran interés que durante un rato había estado encima de una grasa al rojo vivo. Se había exaltado demasiado en la discusión para notarlo, o para advertir el ruido silbante y el extraño olor que siguió. Pero ahora la brasa lo había mordido a través de la piel de su empeine”.

Te calienta, pero si te descuidas te quema.

sábado, 26 de mayo de 2012

Campos de Castilla

En 2012 se está cumpliendo el centenario de la publicación de la obra más definitoria de Antonio Machado, Campos de Castilla. A lo que me importa, quiero recordar aquí que fue publicada por una editorial institucional, la Residencia de Estudiantes, que tenía como director de publicaciones a un tal Juan Ramón Jiménez. De la obra se hizo una tirada de 2.300 ejemplares y fue un éxito desde el principio.

domingo, 13 de mayo de 2012

Unamuno

En la editorial acabamos de publicar un nuevo libro, recopilatorio de cartas, de Unamuno, que con los años cada vez escribe mejor.

sábado, 5 de mayo de 2012

jueves, 3 de mayo de 2012

Teoría del bestseller

El bestseller ya no es el resultado de un pronunciamiento posterior del público, sino de la decisión editorial previa de fabricarlo.

(Javier Pradera, 2001)