Desde 1992 dos señaladas instituciones públicas, la Universidad de Salamanca y Patrimonio Nacional, conceden al unísono el que pasa por ser el gran premio poético del habla hispánica: el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Entre otros hechos, el premio lleva implícita la publicación, bajo el sello de las dos instituciones, de una antología con los mejores versos del poeta galardonado cada año. Los libros se publican en la colección "Biblioteca de América" que abrimos en la editorial universitaria expresamente (aunque no únicamente) para dar acogida a ese canon de poesía en castellano (y también en portugués). He editado muchos de sus volúmenes. Con asiduidad, los derechos de autor estaban en explotación en España en otra editorial, que gentilmente nos cedía la posibilidad de dar luz a esa antología. La aventura, después de 18 años, está llena llena de anécdotas, que dejo para otra ocasión. En algún momento, como ocurrió con Maqroll el Gaviero de Álvaro Mutis, llegó a ser la única edición presente en el mercado, sin coincidir con otras, pero también ha ocurrido que al tiempo que aparecía en el mercado nuestra antología también lo hacía alguna otra, del mismo autor, en esta o en aquella editorial, cuando no era un libro completamente nuevo. Nunca, sin embargo, ninguna de las (magníficas, muchas veces mejores que las de las editoriales comerciales) antologías publicadas en dos décadas ha conseguido imponerse en el mercado. Salvo señaladas excepciones, son libros que no existen para la crítica, para los libreros ni para el público. Transparentes. Acaba de volver a suceder. Se le concede el premio al mejicano José Emilio Pacheco, ya septuagenario y consagrado; en las vísperas de la fecha de la entrega del premio, se repiten las entrevistas con el poeta en la prensa nacional y se alude a la aparición al mismo tiempo de una antología, Contraelegía, otra vez magnífica, que por las fechas está en las librerías. Dos semenas después de esa atención mediática, de la aparición televisiva del acto de entrega, las listas de los libros más vendidos de "El Cultural" y "ABCD las Artes y las Letras" encumbran a Pacheco, sí, pero con un nuevo libro suyo publicado en Visor, con una coincidencia agradecida. Ni rastro de Contralegía.
Siempre he afirmado que el mercado de los libros se regula por sí mismo, sin necesidad de intervención de legisladores: acepta y expulsa por connivencia. Un buen libro, si está hecho por una editorial institucional, lleva en el frontispicio la mácula del desprestigio a priori y carece de opciones de éxito lector. Véase el caso. Lo siento por el público.