¿Podré llorar de impotencia si me olvido el ebook (portalibros) en el asiento de un tren, con sus 4.000 libros incorporados, que fui seleccionando, comprando, anotando, releyendo durante tanto tiempo? ¿Podré desesperadamente buscar sus copias en papel en una estantería que ya no tendré en mi casa? ¿Debería duplicar mi biblioteca? ¿Y todas las fotos digitales? ¿Por qué le tengo tanto miedo a la fragilidad digital?
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